viernes, 28 de enero de 2011

Hijo mio


Salta al vacío sin paracaidas

no hay fondo sólo un viaje

salta al vacío sin ataduras

pues el tiempo es ahora.


Tomar un desvío entre las piedras

sólo posterga el destino

correr o andar entre los vivos

es como soñar despierto

sin certeza del real sueño

correr o andar entre los muertos

es como el deceso constante

sin atreverse a saltar.


Rompe las cadenas de la rutina

y ve tras lo que es tuyo

por derecho y por izquierdo

babor, estribor, proa y popa

navega en el mar de la indiferencia

deja los barcos hundidos

en el fondo del recuerdo

emerge haciendo cabriolas

acrobacias y cantos al viento.


Cae con confianza

recorre tu abismo

sal de él y hazlo tu amigo

bebe despacio sorbo a sorbo.

y ama cada instante de tu camino.


Salta al vacío sin ataduras

y disfruta del conchazo

tanto como el viaje

abre tus brazos y vuela libre

nadie te detiene, nada de amarra.


Se tu mismo en cada instante

sintiéndote bien y sin rendir cuentas

se tu compañero en este viaje

y no esperes nada de nadie.


Vive en tu regla sin privaciones

vive al segundo sin postergaciones

ama lo mundano y lo divino

lo concreto y lo abstracto

ámate a ti por sobre todo:

deja de buscar explicaciones

y esperar condiciones perfectas

no te arrodilles ni te apoques

huye a tu abismo si es preciso

ilumina tu sombra y reconócela

acéptala como parte de ti

disfruta de su compañía

y descubre cada detalle

cada cosa que te agrada

cada pasión que te sustenta

cada motor que te mueve.

Salta al vacío sin red de protección

sin seguro social o jubilación

y descubre tu dualidad

en ser único e irrepetible

y nunca te sentirás solo.


Reconoce tu imagen en el espejo

y refleja esa imagen en lo que haces

reconoce tu sombra en lo macabro

y proyecta esa sombra entre tus miedos

no bajes la cabeza arremetiendo como carnero

ni ruedes por la escalera de los deseos frustrados

la vida es corta para malgastar tu tiempo

sacúdete rápido, perdona y salta de nuevo

busca otros caminos y nuevos senderos

reinvéntate mil o mas veces

hasta ser el director de tu propia película.


Ama intensamente y parte de cero

siéntete vivo y acepta tus miedos

protagoniza tu drama

y transfórmalo en comedia

ríete de lo adverso

deja ir lo pasajero

aplica siempre la ley

del mínimo esfuerzo.



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